jueves, 17 de julio de 2008

El fotomaratón


Debido a la infinidad de interrogantes que causó el viaje a Caracas en el cual estabamos conociendo los medios de comunicación, mi compañero Gean Carlos y yo, decidimos compartir todas nuestras experiencias vividas, con ustdes.

Queremos expresar que desde que partimos de aqui de San Cristóbal, la emoción que asechaba nuestros corazones era inexplicable! Esperamos les guste el trabajo, pues es hecho especialmente para ustedes, cualquier comentario lo pueden expresar directamente en el blog...


karly Quintero

Gean Carlos Mendez


miércoles, 16 de julio de 2008

viernes, 4 de julio de 2008

“Todo por un polvo”

Todo por un polvo, película escrita por Carlos Daniel Malavé y desarrollada únicamente en escenarios venezolanos, lugares como: El Valle, Chacao, Valle Abajo, Las Mercedes, Petare y todo el contorno caraqueño, dieron paso a una historia llena de acción, romances, comedias, crímenes y suspenso, protagonizada por Jean Paul Leroux y Jessika Grau, y con la participación de Jesús Servó, Rosario Prieto, Roberto Moll, Víctor Cuica, Guillermo Canache y Pedro Durán, entre otros quienes dieron lo mejor de sí, para resaltar un poco más el cine venezolano.

Esta es la historia de dos historias, porque en ella se narra la vida de un típico venezolano, Alejandro (interpretado por Jean Paul Leroux) quien como muchos tiene su vida llena de sueños, cargadas de esperanza, con un toque de ambición y ganas de superarse, buscando un solo objetivo: salir de la crisis económica en la que se ve envuelto al quedar desempleado, a quien una jugarreta de las telecomunicaciones, o del destino, lo pondrá al frente de la belleza femenina.

Un día en el que Alejandro esperaba algo más de la vida, recibe una llamada equivocada; detrás de la bocina la voz atractiva de una mujer: Vanessa (Jessika Grau), asesina profesional. Su belleza es la carnada perfecta para endulzar y luego liquidar a sus enemigos. Su objetivo primordial es conseguir dinero para irse a Europa con un propósito que no revela a cualquiera. De esta llamada surge una cita a ciegas, en donde después de varias copas y frases comprometedoras llega el momento de la intimidad, Alejandro la besa con pasión y ella muy fascinante comienza a desnudarse dejando ver que está cubierta por unas capsulas llenas de un polvo misterioso. Cabe mencionar que Vanessa no se encuentra sola en sus negocios y como en toda película siempre tiene que haber un astuto villano, es allí como conoceremos a Marco (Jesús Servó).

Enigmático, asesino profesional y mafioso, quien sufre de incontinencia urinaria, y a quien su debilidad por Vanessa lo lleva a un fatal y “eléctrico” destino. En medio de balas, agresiones y un sinfín de historias sin contar, conoceremos cómo es que Vanessa confunde a Alejandro con un mafioso muy peligroso. Esta historia no deja a un lado el humor y la comedia que caracteriza al venezolano lo que hace de este film algo interesante para el cine venezolano.

Desde un punto de vista muy subjetivo, pienso que “todo por un polvo” es una de las pocas películas que sí recomendaría. En ella conseguimos de todo, un poquito: acción, comedia, romance, violencia, además, elementos propios del cine venezolano, como la música y las expresiones cotidianas, destacando por supuesto las actuaciones creíbles, es decir el “talento venezolano”. La finalidad de este film, es que la gente quede con ganas de ir a ver otra película venezolana sea cual sea el director y el género, y verdaderamente lo logró pues hace volar nuestra imaginación, incluso, la verdad que esconden los barrios y rinconcitos de Caracas, llenos de personas que creen que la vida se basa simplemente en los placeres.

lunes, 2 de junio de 2008

Comunicación Social celebra triunfalmente sus 25 aniversarios


Con un amplio programa que contempla un ciclo de una semana de conferencias, talleres, charlas, entre otras actividades especiales, se dio oficialmente la apertura de la Semana Aniversaria de la carrera de Comunicación Social de la Universidad de los Andes Táchira, la cual inició el lunes 12 de mayo con una ponencia que buscó abrir a los estudiantes un amplio abanico de posibilidades de ejercicio profesional, más allá de la mera estructura informativa.

Los profesores Jorge Moret y José Antonio Sosa fueron los encargados de dejar formalmente instalada la conmemoración de las Bodas de Plata de la carrera, y dieron paso a la primera charla sobre "la producción audiovisual en Venezuela", con la presencia de Erika Lobo y Henry Colmenares, egresados de esta casa de estudios, que ahora forman parte de grandes empresas nacionales, y tienen experiencia en el tema.
Con la infinidad de charlas, talleres y conferencias, los alumnos de Comunicación Social, lograron definir sus expectativas y esperanzas para con la carrera, además conocer, dialogar y compartir con muchos de los invitados allí presentes, lo cual sirvió de motivación para muchos y satisfacción para todos; sin dejar de recalcar el sin fin de conocimientos y técnicas que se expusieron a lo largo de esta extenuante semana.

Al respecto, cabe destacar uno de los comentarios hechos por Erika Lobo, gerente de prensa de la Fundación Misión Ávila, “Cuando entras a la universidad a estudiar Comunicación Social, en lo único que piensas es en que vas a ser periodista, a buscar noticias, trabajar en un medio informativo, pero una vez que sales te das cuentas que hay muchas cosas más por hacer, porque la comunicación es muy integral; por ello traemos nuestra experiencia en producción audiovisual, y estamos incorporando ampliamente la producción audiovisual al periodismo institucional, como una nueva visión para desempeñar ese trabajo, entre otros temas para compartir con los alumnos”.

De esta manera, e interactuando tanto alumnos como profesores, el día 16 de mayo se dió fin a lo que fue una semana que ofreció ricos conocimientos para el desarrollo del periodista, porque, como lo explicó Henry Colmenares, “a lo mejor en esta majestuosa universidad, no enseñan a manejar los equipos más modernos ni las tecnologías más avanzadas, debido a las limitaciones, pero sí se enseña a pensar, porque manejar cualquier máquina es fácil, cuando se sabe recapacitar”

“habla como un libro”/ “escribe como habla”

Se considera que la especie humana “habla” desde hace más o menos un millón de años, por su necesidad de comunicar, pensamientos, sentimientos e ideas. Esta misma necesidad de comunicación nos introduce a un mundo más complejo, como lo es la “escritura”.
Por otro lado, es fundamental tener en cuenta que en todas las culturas existe la modalidad oral de la lengua, mientras que no todas las culturas poseen un código escrito. Poco a poco y a medida que ha transcurrido el tiempo, se han involucrado materiales que hacen más fácil la comunicación, como la imprenta, que surge en el siglo XX. La escritura, por su parte, es un código que no se aprende de forma espontánea, sino que requiere un aprendizaje formal, al igual que todos sabemos que cualquier persona, si no tiene una deficiencia física o psíquica que se lo impida, aprende a hablar durante los primeros años de su vida por el simple hecho de vivir rodeada de gente que habla.
El hablar y escribir posee algunas diferencias importantes; el habla consiste en una serie de sonidos emitidos en una secuencia temporal, la producción sonora tiene que tener un ritmo que haga posible la percepción auditiva, para ello utiliza gestos, prosodias, tipos de entonación y pausas, que produce un mayor entendimiento a lo que se quiere expresar, sus sentimientos, ideas, duda, incredulidad, o simplemente para indicar que seguimos escuchando.
Escribir es una labor solitaria, quien escribe puede, corregir, tachar, volver a empezar, ordenar de nuevo lo que está escribiendo de manera que lo que leemos, es un producto acabado en el que no quedan marcas de ese proceso.
Tanto el habla como la escritura poseen funciones distintas; con la escritura almacenamos información, damos instrucciones precisas, dejar constancia de acciones, entre otros. El habla se puede utilizar, para dar o pedir información, pero en su forma habitual.
Con todo esto inducimos que mucha gente considera que hablar bien consiste en acercarse lo máximo posible a la modalidad escrita. Entonces, ni se puede escribir como se habla, ni se puede hablar como se escribe.

lunes, 21 de abril de 2008

“Solo tenemos que trazarnos metas, e ir detrás de ellas hasta lograrlas”


Ana Cristina Pernía Toro, Magister en orientación de la conducta y Licenciada en Educación mención Matemática, quien se desempeña actualmente como docente y jefa de seccional en la escuela “Monseñor San Miguel” ubicada en Palmira, municipio Guásimos. Excelente mujer, que decide compartir algunas de sus anécdotas, no sólo a nivel profesional, sino también a nivel personal, pues como pocas mujeres es y ha sido ejemplo vivo para la sociedad, puesto que desde muy temprana edad es madre y, como muchas, padre al mismo tiempo, y aún así decide superarse profesionalmente

¿Qué papel cree usted que desempeña la mujer en la sociedad?

La mujer en la sociedad cada día se muestra con mayor temple, con mayor necesidad de salir a trabajar y a estudiar, a prepararse, porque las exigencias del medio así se lo muestran; aún cuando vivimos en una sociedad de “raíces machistas”, nosotras la mujeres nos convertimos en un ejemplo, de que sí se puede, sólo tenemos que trazarnos metas e ir detrás de ellas hasta lograrlas.

¿Cuál fue su motivación para superarse profesionalmente?
Ser alguien en la vida, desarrollar una actividad, hacer algo que sea reconocido, y creo que lo que más me motivó es que pasé muchas necesidades en mi infancia, vengo de una familia humilde, eso sí, con muchos valores.

¿Por qué decidió usted escoger la carrera de Educación? ¿Pudo haber sido otra?

Pues sí, mi carrera inicial no era Educación, era Administración de Empresas, sólo quería llevar las riendas de una gran empresa, pero cuando me gradué de bachiller tenía escasamente quince años, y por razones monetarias no pude irme a estudiar a Mérida, único lugar donde la había. Sin embargo, ya le he tomado cariño y lo que hago me gusta.

Como ya sabemos usted fue madre desde muy temprana edad. ¿Cree usted que eso influyó en el desarrollo de su vida?

Indudablemente que sí, fue muy difícil estudiar y ser madre al mismo tiempo. Pues, la universidad exige tiempo y dedicación y un hijo no puede esperar por nada ni por nadie, muchas veces tuve que dejar de estudiar por atender a mis hijos, sin embargo, mi meta era llegar a ser licenciada y lo logré. De hecho, tiempo después logré mi título de Magister y me propuse ser educadora a nivel superior, sacar un Diplomado de Metodología, que también obtendré. ¡Dios mediante!

¿Qué tan difícil ha sido para usted ser padre y madre al mismo tiempo?

¡Ay! muy difícil. A veces siento que no puedo, a veces siento que la vida me gana, me caigo mil veces, y sé que tengo que levantarme, en muchas oportunidades, creo que no tengo las herramientas necesaria para luchar. Pero me encomiendo mucho a Dios y hasta ahora lo he logrado; pues, tengo unos hijos muy lindos, ellos quieren superarse y ser alguien en la vida.

¿Cree usted que es imprescindible una figura paterna en el hogar?

Sí, indudablemente. Eso es algo que no se puede negar, pienso que sin esa figura también se triunfa en la vida, siempre y cuando las cosas se hagan con respeto, amor y dedicación, es decir, cuando se es operativo en la formación de sus hijos, también tomando en cuenta la formación de una misma como persona en cualquier rol que le toque desempeñar.

¿Qué diría usted a todas esas mujeres que se dan por vencidas tan fácilmente ante las adversidades de la vida?

Diría, que el mundo es de aquellas personas que luchan, y por muy difícil que parezca la cuesta o la pendiente siempre se puede, ya que al final, está la recompensa y el éxito que no es más que un título profesional, el bienestar en la vida, ver crecer a sus hijos sanos, unidos, ser y tener una familia.
Si Dios le diera la oportunidad de retroceder el tiempo, ¿qué cambiaría?

El no haberme hecho madre tan joven, no es que me arrepienta de mis hijos, nunca lo hago. Tal vez, hubiese sido más fácil para mí alcanzar mis metas y asegurar tanto a mí como a mis hijos un mejor vivir.